La visita al ecosistema food tech y food innovation de Silicon Valley nos ha llevado hasta la localidad de San Mateo, donde se ubica Kitchen Town. Uno de los ejemplos de la nueva tendencia en aceleradoras del sector food, que ofrecen servicios y capacidades más adaptadas a las necesidades específicas de las startups de este sector. Kitchen Town - TechFood Magazine Principalmente materializadas en instalaciones profesionales para la producción. Kitchen Town se define como «el lugar donde los emprendedores y las startups encuentran espacios de preparación, equipamientos de alta capacidad, almacenes, expertos en producción alimentaria y una comunidad de productores innovadores, volcados en la comida fresca y saludable».

“Hay una carencia importante de este tipo de facilidades para las startups del sector alimentario. Especialmente para la fase en la que tienen que escalar y generar verdadero impacto”, explica su fundador y CEO Rusty Schwartz, con quien hemos compartido charla y visita. “Una vez que tienen sus primeros prototipos o PMV, las startups necesitan espacios operativos de cierto nivel.”

Ese es precisamente el momento en el que Kitchen Town entra en la ecuación. Compañías pequeñas, pero que ya tienen un producto diseñado y en el mercado, aunque sea de forma limitada. No se trata de un laboratorio de I+D, de ideación o de creación de producto, sino de un entorno de aceleración.

Una vez que tienen
sus primeros prototipos
o PMV,
las startups necesitan espacios operativos de cierto nivel

Desde su nacimiento en 2014, Kitchen Town ha recibido más de 300 solicitudes de startups. 35 de ellas, han podido vivir esta experiencia, durante los cerca de 2 años que permanecen en la aceleradora. “Esta es otra diferencia con las aceleradoras que conocemos, que se limitan a unos meses. El mundo de la alimentación va más despacio, y se necesita más tiempo. Nosotros les acompañamos hasta que alcanzan una facturación en torno a $1m. A partir de ahí, creemos que ya pueden obtener financiación. ”

Kitchen Town - TechFood MagazineOtra de las diferencias es que Kitchen Town no toma un equity de la empresa, sino que las startups pagan unas cuotas en función de los servicios que utilizan. Eso sí, “el periodo de incubación es un banco de pruebas de gran valor que nos permite identificar proyectos con potencial, que encajan en nuestra filosofía, y en los que existe la posibilidad de involucrarnos de una forma más comprometida”, detalla Schwartz.

Entre las empresas que están en su cohorte de aceleradas, encontramos representantes de las tendencias más candentes del momento: fermentados, bebidas protéicas, productos a base de insectos, bebidas funcionales, cafés, fermentados y snaks saludables. También servicios basados en plataformas tecnológicas como mealkits o e-grocery. En lo que no se diferencian es en lo que buscan en los candidatos: equipo, impacto, producto y si cubren una verdadera necesidad.

Nosotros les acompañamos hasta que alcanzan
una facturación
en torno a $1m

Pero la actividad de Kitchen Town no se limita al obrador de San Mateo. Recientemente ha inaugurado también su Kitchen Lab en el centro de San Francisco. Este Learning Lab ofrece formación, talleres o mentoría a startups, legisladores, o emprendedores del mundo de la alimentación que quieran adentrarse en los entresijos de los negocios de este mercado.
Los planes Kitchen Town, pasan además por expandir el modelo a Europa, con nuevas instalaciones en Berlín.

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