Lo que se veía venir desde la compra de Whole Foods por parte de Amazon en junio de 2017 ($13.700 millones),  ha terminado ocurriendo. Instacart deja de ser el brazo de grocery delivery de Whole Foods.  Ha sido la propia startup californiana (que ha levantado $1.900 millones desde su fundación en 2012) la que ha anunciado el fin del acuerdo por cinco años firmado en 2016 con el líder de los supermercados orgánicos en EEUU.

Defender el negocio de Instacart
El director de Whole Foods Walter Robb con el CEO de Instacart Apoorva Mehta en 2016

Aunque la relación Instacart – Whole Foods comenzó a tambalearse desde el momento mismo de la compra por parte de Amazon, los responsables de Instacart se han afanado durante los 18 meses que han transcurrido, para reducir el impacto al mínimo. Para empezar, redujo sensiblemente sus cuotas frente al servicio de Amazon Prime para resultar más competitivo evitar el trasvase de clientes a la plataforma competidora. 

Diversificar partners y fuentes de ingresos

Por otra parte, el movimiento del gigante de internet puso en alerta a otros retailers como Costco, Kruger, Sam’s Club o Aldi. Situación que la propia Instacart ha sabido aprovechar para sumarlos a su cartera de más de 100 partners nuevos. Actualmente, y antes de que se consume este divorcio, Instacart cuenta con 70.000 usuarios y 15.000 tiendas asociadas. 

El modelo de negocio de grocery delivery iniciado por Instacart se basaba principalmente en las comisiones a los retailers y las cuotas de servicio para los clientes. Pero Instacart ha ido desarrollando en paralelo otras fuentes de ingresos. Por ejemplo, la publicidad online o la promoción directa de grandes marcas de alimentación como Coca-Cola, Nestlé, o General Mills, basadas en el nutrido y apetitoso Big Data que atesora Instacart. 

Gracias a todo ello, según los expertos, Instacart conseguiría que el impacto quedase limitado al 5% de su facturación. Además, aunque no se han desvelado los detalles, los analistas estiman que es probable que Amazon haya pagado algún tipo de compensación por la ruptura anticipada del acuerdo.  Eso sí, lo que no podrá evitar Instacart es tener que reducir puestos de trabajo. Según el comunicado de la compañía, estima que el 75% de los más de 1.400 compradores que prestaban sus servicios en 76 tiendas de Whole Foods, podrán ser recolocados en el servicio con otros partners.

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