Instacart consigue $154 millones de financiación

Instacart, el servicio de distribución de alimentos lanzado en 2012, ha conseguido un total de 154.8 millones de dólares de financiación en varias rondas que se han celebrado recientemente. Estos movimientos han hecho que el valor de la compañía haya pasado de $400 millones en junio a $2.000 millones actualmente.

Instacart nacio hace dos años con el objetivo de convertirse en el Uber de la distribución de alimentos. Los usuarios -vía web o móvil- eligen un establecimiento, realizan su compra y los reciben en su casa en el plazo de una hora.

La idea parece que ha cuajado entre los consumidores lo que ha permitido a Instacart crecer rápidamente en el último año. En junio, ya estaba operativa en 10 ciudades de EEUU, con un crecimiento de la facturación que se ha multiplicado por 15. Dadas estas cifras y la fuerte inyección de efectivo, es de esperar que la compañía siga creciendo agresivamente.

En realidad, todo el sector está creciendo, y el número de competidores también. Por ejemplo, Fresh Direct, que lleva algún tiempo aunque no ofrece la misma inmediatez que Instacart y por supuesto, Amazon Fresh.

reThink Food 14

Bill Briwa and Ali Bouzari Cooking in Rethink Food Event
Bill Briwa and Ali Bouzari Cooking in Rethink Food Event

Primera jornada de reThink Food, el primer congreso que reúne a líderes de la industria de la alimentación, chefs, agricultores, empresarios, estudiantes, científicos, analistas del comportamiento y diseñadores, para discutir cómo crear un entorno de negocio en el que puedan progresar la salud, la sostenibilidad, la calidad y una experiencia más cautivadora con la comida. Tres puntos fundamentales a desarrollar en estos días: innovación, tecnología y comportamiento.

Tanto en las primeras ponencias y como en el debate posterior ha habido algunos temas recurrentes:  la

Innovation Without Boundaries at Rethink Food
Innovation Without Boundaries at Rethink Food

tecnología como factor clave para obtener y compartir más información y, por tanto, poder tomar decisiones informadas; la necesidad de dar diferentes opciones al consumidor para que pueda elegir; la necesidad de utilizar los recursos como la tecnología digital para mejorar la eficiencia y reducir los costes de los alimentos más saludables y sostenibles.

 

Cognitive Cooking: ¿pueden las computadoras hacer cocina creativa?

En 2011 IBM puso a prueba las capacidades de su sistema de inteligencia artificial llamado Watson, enfrentándolo en el popular concurso de televisión Jeopardy! a los dos humanos que habían batido todos los récords del programa. Watson está diseñado para buscar respuestas a preguntas formuladas en lenguaje natural y para ello es capaz de recuperar la información de sus bases de datos, representar el conocimiento, realizar razonamientos e incluso aprendizajes automáticos. El resultado fue que Watson batió a sus dos contrincantes:

Con esta experiencia IBM demostró cómo un ordenador puede usar su capacidad análisis de datos para razonar y ofrecer respuestas adecuadas basadas en esa información. En sí mismo, era ya un punto de inflexión en la evolución de la computación e incluso marcaba el inicio de una nueva era, la computación cognitiva, que ya está siendo utilizada en áreas como salud, finanzas y retailpara tomar decisiones más informadas.

Pero los ingenieros de IBM querían saber si podían superar una nueva frontera: la creatividad. ¿Pueden las máquinas ser creativas? ¿Pueden ayudar a los humanos a crear ideas y soluciones nuevas? ¿Es posible la computación creativa?Si hasta ahora se ha considerado que la creatividad es una cualidad exclusivamente humana, ¿qué podemos entender por computación creativa?

Según IBM, este siguiente paso en la computación cognitiva sería la capacidad de ayudar a las personas a pensar out of the box, explorar nuevos espacios y transformar la experiencia de usuario, creando cosas nuevas que el mundo no ha visto anteriormente.

Para poner a prueba sus teoría los investigadores han elegido una disciplina que en los últimos tiempos se ha situado en la vanguardia de la creatividad: la cocina. Así pues, los ingenieros de IBM se unieron a un grupo de expertos chefs del Institute of Culinary Education y se pusieron manos a la obra para desarrollar computación creativa en el arte culinario. Así nace el concepto de Cognitive Cooking o, (podríamos llamarla, Cocina Cognitiva) y Watson se transforma en El Chef Watson.

¿Y cuáles son las habilidades de este particular jefe de cocina? En lugar de cuchillos, perolos y batidoras, Chef Watson maneja las técnicas de BigData para entender por qué miles de recetas diferentes son atractivas, cuáles son las preferidas de la gente y cómo interactúan los diferentes componentes químicos de los ingredientes que las componen.

En el corazón de este sistema de cocina cognitiva hay un grupo de algoritmos que, basándose en una serie de datos, conocimiento regional y cultural, teorías estadísticas, moleculares y de combinaciones culinarias, son capaces de proponer platos muy novedosos con combinaciones agradables y sabrosas.

¿Pero cómo lo hace?

Previamente, el cerebro del Chef Watson se ha nutrido de decenas de miles de recetas, que ha capturado y analizado para entender las combinaciones de ingredientes y composición de los platos. También se han realizado pruebas con personas reales para entender su reacción frente a olores y sabores.

Cruza entonces estas referencias con datos sobre los componentes de sabor encontrados en los ingredientes, las reacciones psicológicas de las personas que les hacen apreciar o no esos sabores (percepción hedónica) para crear un modelo del gusto humano que responda a las diferentes combinaciones de sabores. En definitiva,Chef Watson es capaz de educar su paladar al estilo humano.

El resultado es una aplicación a la que se le solicita que cree recetas nuevas basadas en tres parámetros que podemos introducir al gusto: cuál es elingrediente principal, qué tipo de preparación deseamos (tortilla, ensalada, tarta, postre…) y qué estilo (mexicano, oriental, para Navidad…)

Pero lógicamente, hablando de comida, esto no se podía quedar sólo en teoría. Había que probar el resultado y para ello, IBM ha sacado literalmente a la calle al Chef Watson en un camión de comida que ha recorrido varias ciudades de EEUU. Sí, algo similar alfood truck de la película Chef (de John Favreau) pero con chef y máquina, en lugar de chef y niño.

Y hay algo más que tiene en común con la película, el uso de las redes sociales para compartir este innovador concepto allá donde va, ya que IBM invita a través de estas redes a los habitantes de cada ciudad que visitan a que decidan qué plato quieren que cocine el Chef Watson, y al día siguiente, pueden acercarse al camión a degustar el resultado. Paella Indian Turmeric, Tarta de Manzana BálticaoPostre Ecuatoriano de Fresa son algunas de las recetas que han salido de las neuronas creativas del Chef Watson. Aunque quizá la que ha tenido más éxito haya sido la receta de la salsa barbacoa: Bengali Butternut BBQ Sauce. Un sabroso condimento que ha hecho las delicias hasta de los profesionales.

Sin embargo, no debemos pensar que todo este esfuerzo se aplica únicamente a a inventar recetas sorprendentes. Esta investigación culinaria tiene múltiples aplicaciones más allá de una búsqueda hedonista del placer del paladar, sino que es una oportunidad para tener un impacto social para responder a algunos retos relacionados con la alimentación. Fabricantes de alimentos, proveedores de catering para colectivos como colegios u hospitales, personas con restricciones alimenticias… Todos ellos tienen que crear platos que satisfagan los diferentes gustos y preferencias de las personas pero que, además, sean saludables, ricos en nutrientes y adaptados a distintos estándares dietéticos. La computación creativa los profesionales de la alimentación pueden identificar nuevas recetas y combinaciones que sean no solo sabrosas y saludables, sino también que se puedan producir de forma eficiente.

A medida que las empresas quieran crear nuevos productos, la creatividad computacional puede acelerar este proceso, reducir los costes de I+D y ayudarles a diferenciarse. Y no solo en el mundo de la alimentación, otros sectores como los viajes, los perfumes o el retail, pueden sacar partido de esta tecnología.

¿La veremos también en los sitios de búsqueda de pareja…?

Artículo publicado previamente en: Think Big (http://blogthinkbig.com/cognitive-cooking/)

SouthSummit14, España tiene Duende

Recientemente he tenido la oportunidad de asistir en Madrid al #SouthSummit14. Aunque se define como un encuentro para StartUps, mi impresión es que es algo más que eso. Evidentemente hay un concurso de pequeñas empresas y emprendedores luchando por que su idea gane uno de los premios, y lo que es más importante, consiga la atención de los deseados inversores.

En primer lugar es un ejemplo de emprendimiento en sí mismo. @Spain_Startup, lo ha demostrado con la organización de este fabuloso tinglado. Una empresa que nació hace apenas dos años con el empeño de crear un caldo de cultivo adecuado para el emprendimiento, y ha sido capaz crear una receta con los ingredientes imprescindibles: emprendedores, inversores nacionales e internacionales, patrocinadores, instituciones y un buen puñado de público entregado.

En segundo lugar, es un ejemplo de que en España, o en el Sur, como reza el nombre del evento. Hay talento. Y hay espíritu. No sé si menos o más que en otros puntos del planeta. Pero «haberlo, haylo» y en los más variados ámbitos, high tech, bio-tech, energía, alimentación, educación, economía social, y hasta del arte de tricotar. Claro, además de talento son necesarios otros ingredientes que sustenten el espíritu y el entusiasmo, como perseverancia, trabajo, mucho análisis e investigación –como subrayaba Ferrán Adriá- ; y también apoyo para que los proyectos no mueran de inanición en el intento. Pero no solo dinero: acceso a herramientas, formación, mentoring, consultoría, divulgación… Ese es el menú que eventos como éste ayudan a conformar.

La presencia de un referente como Eric Schmidt –Presidente Mundial de Google- pero sobre todo, su anuncio de crear un Camus Google en Madrid, es una muestra del reconocimiento externo de España como lugar idóneo y atractivo para emprender y para invertir en lo que aquí se cuece. ¿Más o menos que otros lugares…? ¿Por el talento o por el clima…? ¿Incipiente solo…? ¡Qué más da! Lo importante no es de dónde partimos, sino hacia dónde vamos. Y como intentaba convencernos Martín Varsavsky, el camino no ha de pasar necesariamente por Silicon Valley.

Y como cierre, una “lucha” de talento innovador consolidado. Dos orígenes, dos estilos…

Logo South Summit
Logo South Summit

Ferrán Adriá es cocinero. Es el genio concentrado, da gusto oírle, y yo personalmente, no me canso nunca. Representa la vanguardia, y, jamás deja de compartir su estrategia para no morir en el intento. (Él mismo definió la vanguardia como “los que van a morir”). Ferrán es pasión, habla desde las entrañas, desde las vísceras. Desde la modestia de “lo que a mí me funciona” pero con la seguridad de quien sabe que a él le ha funcionado. No necesita papeles en la mano porque lo ha pensado todo tanto que su discurso fluye como una fuente en primavera. Pero Ferrán también es análisis, es visión de futuro, es definición de objetivos, es medición del timing. Ferrán es un ingeniero de la creatividad. Su obsesión no es solo no copiar, es documentar y ordenar el conocimiento para entenderlo, asimilarlo y construir a partir de ahí; son los procedimientos, la auditoría, los mapas y la taxonomía. Empezó con la tortilla de patata, pero no ha parado de deconstruir, para seguir construyendo. La cocina se le queda pequeña, ahora, desde la Fundación se atreve también a decodificar los procesos de otras disciplinas creativas como el diseño o el cine…

Eric Schmidt siempre ha sido ingeniero. Y su leit motiv es buscar soluciones a problemas. Y los buscadores hace tiempo que se le quedaron pequeños. La compañía que lidera tiene los ojos puestos en el transporte y los vehículos sin conductor, la biotecnología y la salud, la ingeniería de tejidos, el uso de Big Data para crear ciudades más eficientes, para hacer los recursos más disponibles o evitar su despilfarro. Sin soltar los papeles y con un estilo pausado, cerebral, describe, sin embargo, una visión apasionante del futuro en el que “internet llegue a todo el mundo como un bien común, como la electricidad o la cultura y que sea más fácil de utilizar que un cepillo de dientes”.

El listón está muy alto. El reto es mantenerlo así en la próxima edición. Pero hay cantera de sobra. Porque como dijo @javiersantiso, ¡España tiene Duende!

Nota: si no pudiste asistir, ya es posible ver los vídeos del evento aquí.

El Story Cooking del Xowman David Muñoz

Comparar la cocina creativa con el arte de la pintura no es desde luego algo nuevo. Sin embargo, la forma en la que David Muñoz (DiverXo) y Marc Ortiz (Attic) han plasmado ese paralelismo en este cortometraje no deja indiferente.

Es impactante, desbordante, magnético, estéticamente impecable, de factura precisa. Provocativo… muy provocativo. Y no es puro artificio, porque la explosión de imágenes guía al espectador por un camino, por una historia, con un sentidoy un objetivo. Sin palabras conoces a los protagonistas, vives su experiencia y su proceso, ves sus sensaciones, que pasan del miedo, el escepticismo, la suspicacia o el aburrimiento a la diversión, la sorpresa, la exaltación, el deseo confesable o inconfesable, la lujuria, la risa porque sí… Sacan lo mejor de sí mismas…

(En este punto te das cuenta que las líneas anteriores servirían igual para hablar del vídeo, como de la experiencia en DiverXo).

Ahora a esto se le llamaría «Storytelling». Y de hecho cumple con muchas de esas «normas básicas». Transmite una emoción, práctica la empatía, pon a tu usuario en el centro de la historia, no a ti o a tu marca. No mientas, transmite tus valores reales. Apóyate en gráficos e imágenes, o mejor, vídeos. Introduce «tu libro» de forma natural en la historia. Pero sobre todo, cumple la regla básica de cualquier anuncio: deja bien clara cuál es tu promesa.

Quizá a alguien le asusta esta promesa, pero David Muñoz no engaña a nadie, y además, cumple. Estos son sus valores, y al contrario que Groucho Marx, no tiene otros para el que no le gusten.

Solo le pido que se cuide, porque queremos seguir disfrutando de su locura mucho tiempo más.